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Reflexiones

¡Con todo, Dios me recogerá!

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El rey David le dijo a Dios en el Salmo 27:10:

Aunque mi padre y madre me dejaran, con todo Jehová me recogerá.

Sea esta la oportunidad de meditar el Salmo 27, en donde encontramos al Rey David, exponiendo sus emociones acompañadas de fuertes convicciones de fe. El declara que por encima de las terribles circunstancias que experimente, sabe con total certeza, firmeza y confianza que Dios lo cuidará y se hará cargo de su vida.

También dice el Rey David, que aunque sus enemigos se multipliquen y se levanten en guerra contra él, su corazón no temerá y aún si aconteciese lo más inesperado e insólito, que fuese el abandono de sus padres, estaría seguro en que Dios nunca lo desampararía ni de él se olvidaría.

Igualmente, estaba determinado en buscar el rostro de Dios, a perseverar en la comunión y en la fe.

Como rey de una nación, David vivió todo tipo de conflictos en el desempeño de su llamado y en la mayoría de las ocasiones se apoyó en Dios, cuando no buscó a Dios, cometió graves errores y pecados.

De la misma manera, es posible que en nuestras vidas lleguen esos momentos adversos e inesperados, como el inicio de un proyecto pero los resultados fueron negativos; en el matrimonio hubo abandono por parte de la pareja; se presentaron enfermedades terminales o la muerte de un ser querido; los hijos viven alejados de Dios y andan por caminos peligrosos.

En alguna ocasión puedes decir, “esto no era lo que esperaba”, y con esta expresión viene la tristeza, la decepción, desesperanza, se acaban las fuerzas. ¿Qué hacer?

Dice el salmista en el Salmo 119: 49-50:

Oh Dios!, Recuerda la palabra que diste a este siervo tuyo: en ella me hiciste poner la esperanza. Ella es mi consuelo en la tristeza: porque con tus promesas me das vida.

En la aflicción busquemos a Dios e imploremos su favor, Él nos va ayudar por la multitud de sus misericordias.

La Oración a Dios siempre será nuestra mejor opción, oremos con todo nuestro corazón, leamos su Palabra y recordemos cada una de sus promesas, porque Él cumple lo que promete, El no miente. 

No permitas que la adversidad te haga renunciar a la fe, no te rindas, por el contrario muestrale a tus problemas que nuestro Dios es más poderoso porque para Él no hay nada imposible y nada es más grande que Su poder.

Como humanos podemos definir el tamaño de nuestros problemas pero para Dios no hay nada grande o pequeño porque todo lo puedo hacer.

Ten fe y confianza en Dios, ¡Él tiene un milagro para ti! 

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