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Reflexiones

El éxito proviene de Dios

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Reflexionando acerca del éxito, encontré en un diccionario la siguiente definición que concuerda con el pensamiento bíblico: una persona exitosa es aquella que sabe quién es, hacia dónde quiere ir y obtiene un resultado feliz.

Entonces, bajo este mismo sentir medité en la vida de los hombres y mujeres de Dios que aparecen en la Biblia, todos nos dejan grandes enseñanzas, y quiero compartir de la vida de uno de ellos, les hablo de Josué.

Dice La Palabra en el libro de Números 27:18:

Y Jehová dijo a Moisés: Toma a Josué hijo de Nun, varón en el cual hay espíritu, y pondrás tu mano sobre él; y lo pondrás delante de toda la congregación; y le darás el cargo en presencia de ellos.Y pondrás de tu dignidad sobre él, para que toda la congregación de los hijos de Israel le obedezca.

Números 27:18

Podemos preguntarnos, ¿cómo hizo Josué para hallar gracia delante de Dios y ser considerado hombre idóneo para tomar el cargo de líder de Israel?

Parte de mi respuesta es que Josué es resultado del trato y procesos de Dios.

De la misma manera, como cada uno de nosotros somos resultados de lo que nuestro Señor ha venido tratando y lo seguirá haciendo de acuerdo a su diseño y propósitos.

Cuando leemos en el libro de Éxodo el llamamiento de Moisés como libertador del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto, también encontramos a Josué, quien vivió el maltrato de los egipcios, la escaces y necesidades del pueblo pero asimismo fue testigo de los juicios enviados por Dios a través de las plagas a los egipcios; la celebración e institución de la pascua; cruzó el mar rojo: durante el tiempo en el desierto experimentó los hechos sobrenaturales de Dios: el maná, las cordornices, cuando el agua brotó de la peña; recibió junto con el pueblo las leyes, decretos, mandamientos y establecimiento del sistema de ofrendas y sacrificios dados por Dios como las promesas y bendiciones que estaban preparadas para Israel; fue uno de los 12 escogidos para reconocer la tierra prometida y fue uno de los dos judíos que trajo buenas noticias.

En el transcurso de todo ese tiempo, Josué estaba siendo preparado por Dios. 

Quiero resaltar un aspecto muy importante de Josué, la prioridad de su corazón era su amor a Dios, podemos verlo en Éxodo 24:12:

Entonces Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarles. Y se levantó Moisés con Josué su servidor, y Moisés subió al monte de Dios. Y dijo a los ancianos: Esperadnos aquí hasta que volvamos a vosotros;  Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel. Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte; y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.

Éxodo 24:12

Durante el tiempo que Moisés pasó en el monte Sinaí, Josué estuvo cerca al monte, mostrando obediencia, humildad, fidelidad, lealtad, interés por la Presencia del Señor y una cualidad necesaria en sus servidores, aprendió a esperar en Dios.

Mencionaré otro hermoso pasaje, Éxodo 33:11:

Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y Moisés volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo.

Éxodo 33:11

Estas palabras saltan en mi espíritu porque son las mismas que usa Dios cuando comisiona a Josué en la gran labor que haría en Israel, lo vemos en Josué 1: 7-8:

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Josué 1:7-8

Dios conocía del carácter, cualidades y capacidades de Josué, él había mostrado obediencia y reverencia a las palabras del Señor, las cuales pondría por obra de la misma forma como le fueron dadas. 

En esta etapa de la vida de Josué ya tenía identidad como hijo y escogido de Dios y se encontraba preparado para desarrollar Su propósito:

Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.

Josué 1:6

En los siguientes capítulos del libro de Josué, observamos las grandes conquistas de Josué y del pueblo; toda la palabra de Dios se cumplió; en los últimos versículos del libro en el Cap.24:15, reafirma Josué al pueblo:

escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.

Josué 24:15

Concluyo, expresando que Josué fue un hombre exitoso, con identidad y propósito, sabía quien era, hacia donde quería ir, obtuvo grandes victorias y un final feliz.

Sigamos las huellas que nos dejan estos grandes hombre y mujeres de Dios, obedezcamos a su palabra y ¡todo nos saldrá bien!

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