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Reflexiones

¡Dios tiene un nuevo y mejor tiempo para ti!

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La manera de hablar de Dios con sus hijos siempre es para edificar, consolar, corregir, exhortar, entre otras virtudes. Sus palabras reflejan la esencia de su corazón, su lenguaje nos ofrece oportunidades para buscarlo, cambiar el rumbo de nuestras acciones para mejorar nuestras vidas, nos habla de un futuro, de pensamientos y planes buenos. 

Las palabras de Dios nos afirman en sus propósitos, nos levantan de la aflicción, nos fortalecen en la dificultad, no nos condenan ni nos destruyen porque Él es bueno, la maldad no habita en su corazón. 

En esta ocasión, quiero compartirles esta hermosa Palabra que encontramos en el libro del profeta Isaías:

Así dice Jehová, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas; No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.

isaías 46: 16 y 18

Por diferentes razones, hay vivencias desagradables que las personas no olvidan y por el contrario las tienen muy presentes en su mente como si hubieran acontecido recientemente, y por lo general son recuerdos que no aprovechan en nada, traen tristeza, dolor, enojo,  desesperanza, sobre todo no son aprobadas por Dios.

Dios quiere que nos despojemos de esos recuerdos, que junto con Su ayuda y bajo Su dirección resolvamos esos conflictos que se han convertido como un fuerte muro en nuestras vidas, logremos pasar la hoja, escribamos una nueva historia, en la cual pase lo que pase nos ayudará todo para bien y saldremos en victoria.

Leamos el siguiente pasaje en:

Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey.

1 samuel 16:1

Este pasaje posee tanto contenido como enseñanzas, para el desarrollo de esta reflexión, Dios observó que Samuel se lamentaba en su corazón por la desobediencia de Saúl, la cual había provocado que el Señor lo apartara del liderazgo de Israel pero lo que no sabía Samuel era que Dios se había provisto de un nuevo rey con un corazón conforme al suyo. El tenía un mejor plan, un nuevo gobierno y un nuevo tiempo para su pueblo.

Esta situación nos puede ocurrir a todos, como humanos, nuestra voluntad, sentimientos y emociones influyen en nuestros pensamientos, palabras, comportamientos, estados de ánimo y finalmente, en las decisiones que tomamos. Quedando en evidencia que nuestros pensamientos son finitos y muchas veces son de corto alcance.

Dios dice en este día, no llores más por lo que pasó ayer, hace unos días, semanas o años, El tiene nuevos planes para ti y tu casa. 

De manera que debes levantarte, secar tus lágrimas, poner tu vida y confianza en Dios. 

Deja ir ese pasado tormentoso que te aflige, que mantiene una herida abierta en tu corazón, el dolor que te produce se refleja en todo lo que haces como una gran marca y en ocasiones son el origen de las enfermedades que padeces.

Por lo tanto, cree en las palabras de Dios, hay un futuro para ti y los tuyos muy diferente a las circunstancias que has vivido. 

Toma la decisión de creer en Dios, ahora dale tú la oportunidad para que dirija tu vida y de Su mano construyas un nuevo porvenir.

Recuerda que el perdón es una de las llaves para soltar ataduras de dolor, tristeza, sentimientos de odio y venganza. Permite que Dios intervenga en tu vida, se encargue de dar el pago a quien te hizo daño.

Los hijos de Dios estamos llamados a avanzar, a levantarnos todas las veces que sea necesario, a perseverar y vencer hasta el final.

Sea lo que representa en tu vida Saúl, dejalo ir y prepárate para entrar a un nuevo y mejor tiempo que Dios tiene para ti y los tuyos.

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