Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere. Colosenses 4:12.
Qué hermosa oración, que nos invita a leer detenidamente este pasaje y a revisar los siguientes tres conceptos:
¿Qué es estar firmes en la fe?: Es estar plenamente convencidos en el fundamento de nuestra fe en Cristo, sin movernos, sin dudar de su fiel amor, manteniéndonos firmes, anclados en El.
¿Qué es ser perfectos de acuerdo a la Biblia?: Es ser obedientes a la Palabra de Dios, vivir de manera agradable ante sus ojos, con un corazón que le ame y anhele hacer lo correcto delante de Su Presencia.
¿Qué quiere decir la Biblia, que estamos completos?: Es tener a Jesucristo en nuestros corazones, cuando lo tenemos a Él, no nos hace falta nada, dice en Colosenses 2:10 que en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en Él. ¡Aleluya!
El Apóstol Pablo nos enseña en el pasaje inicial que hay unos rasgos que definen al creyente en Cristo, que son: estar firmes en la fe en Jesucristo, perfectos, completos y haciendo todo lo que sea Su voluntad.
En este orden de ideas, expondré una de las estrategias del enemigo de Dios y de nuestras almas, el cual es poner tropiezo a nuestras vidas para impedir que crezcamos en la gracia salvadora y en el conocimiento de Dios; para desenfocarnos y sacarnos del propósito de Dios.
La Biblia dice que el enemigo tiene una sabiduría corrupta, animal, terrenal, diabólica y usa unos métodos como el engaño y la mentira para trastornar el mensaje que los creyentes en Cristo estamos escuchando con el objetivo de desviarnos para creer en fábulas, falsas enseñanzas, falsas profecías y falsas doctrinas, de esta manera conseguir apartarnos de Dios y de la salvación que nos ha dado por medio de Jesucristo.
Es una advertencia que nos hace Dios para que tengamos mucho cuidado, seamos sabios, prudentes y examinemos detenidamente todo lo que escuchemos para no ser engañados, esta es la primera de las señales del fin de los tiempos: “Jesús les dijo: Mirad que nadie os engañe”. Mateo 24:4.
Dice en 2 Timoteo 4:4: Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.
En este pasaje el término “verdad” hace referencia a la “sana y verdadera doctrina”, es decir, que los creyentes sino cuidamos lo que escuchamos corremos el riesgo de apartarnos de Dios por prestar los oídos a doctrinas falsas.
Recordemos que la sana doctrina, es la que encontramos en la Biblia, la cual incluye los mandamientos, las enseñanzas, las leyes y los principios que pertenecen a la fe y al amor en Jesucristo.
Por lo tanto, si escuchamos una enseñanza, profecía o vemos un comportamiento de una persona que dice seguir a Cristo que no corresponde a las enseñanzas que encontramos en la Biblia, no es sana doctrina, no es genuina ni verdadera su fe.
Concluyo con el siguiente hermoso versículo: “Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”. 1era Corintios 15:58.
La bendición de nuestro Señor Jesucristo sea sobre sus vidas.

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