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Reflexiones

Jesús Llena Los Espacios Vacíos

En diferentes pasajes de las Escrituras podemos observar que Dios compara nuestras vidas con una casa, la cual debemos mantener limpia, ordenada y llena de Su Presencia. El estado contrario es que nuestras vidas se encuentren manchadas por el pecado, por la contaminación del mundo, desorden, oscuridad y lo más peligroso experimentando la ausencia de Dios. 

Por tal motivo, debemos buscar de manera permanente la llenura de su Espíritu para que el fuego de Su Presencia siempre esté encendido y ardiendo en nuestros corazones para crecer y avanzar en nuestra relación con Él y propósito.

Así mismo, la Biblia nos muestra y cada uno de nosotros que ha entregado su vida al Señor Jesucristo, puede testificar cómo estaba su vida cuando le conocimos, ese día maravilloso que escuchamos su voz, decidimos rendirnos ante él, pedirle perdón por nuestros pecados, tomar su mano para seguirle, amarle, servirle y se escribiera una nueva historia para nosotros, pero esta vez con un futuro y final glorioso.

Del mismo modo, le ocurrió a la mujer samaritana que nos relata el apóstol Juan en su evangelio capítulo 4:1-42.

Para ubicarnos un poco en lo que estaban sucediendo históricamente, había un conflicto entre judíos y samaritanos, sus diferencias eran resultado de la mezcla de judíos con gente de otras culturas y religiones debido a la conquista del rey de Asiria sobre Israel, ellos trasladaron judíos a otros lugares y esta zona de samaria fue poblada por personas de otras nacionalidades que tenían otras creencias, cultos religiosos, costumbres, quedando la fe mezclada de los judíos que se encontraban en esta parte de la región.

Geográficamente Samaria quedaba en el centro Israel, Galilea al Norte y Judea ubicada en el sur, cuando los judíos querían pasar al norte o al sur evitaban caminar por Samaria y tomaban la ruta del río Jordán.

Sin embargo, las Escrituras nos narran que a Jesús le era necesario pasar por Samaria a esa hora y llegar al lugar en donde se encontró con esta mujer. versículo 4.

Jesús, pasó por alto las diferencias religiosas que habían entre estas regiones para salvar a esta mujer que estaba alejada de Dios. Esta samaritana se hallaba cautiva, dominada por el pecado, con grandes vacíos y muy posiblemente señalada a causa de su estilo de vida por quienes pertenecían al sistema religioso de la época.

Nuestro Señor Jesús, vio en esta mujer el potencial que el Padre le había dado desde que fue creada para desarrollar su propósito en esta tierra porque Dios no ve lo que ven las personas con sus ojos naturales, Él ve los corazones y los propósitos.

En la primera parte de la interesante conversación y encuentro divino, Jesús llamó la atención de esta mujer hablándole precisamente de temas terrenales como es la necesidad de saciar la sed física y  fue llevando el diálogo poco a poco a temas espirituales, le dijo que Él podía darle de beber de una agua viva que salta para vida eterna, que la persona que la bebe no volverá a tener sed jamás, palabras sabias que llegaron al corazón de la samaritana, Jesús con mucho tacto y ternura le reveló que conocía la necesidad de su corazón, que habían vacíos afectivos y emocionales que sólo el amor de Dios podía saciarla.

Cuando la samaritana conectó con el mensaje y con el Maestro, le dijo: 

Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla,

Juan 4:15

Seguido a esta petición, pasamos a la segunda parte de este transformador encuentro, Jesús le hace una pregunta acerca de un área que es esencial para ella, su vida sentimental. Ustedes pueden imaginar ese momento, son muchos sentimientos y emociones pasando al mismo tiempo. 

La samaritana, prefirió no hablar de este tema ya sea por pena, vergüenza o por otros motivos, por lo cual le respondió a Jesús que no tenía marido, situación que no era cierta, como Jesús sabe todas las cosas, le afirmó que si tenía una relación amorosa con un hombre y era el sexto compañero sentimental en su vida.

En esta parte de la historia, están sucediendo hechos muy importantes porque no sólo es recibir a Jesús como nuestro Señor y Salvador, también debemos proceder al arrepentimiento, reconocer, renunciar a nuestros pecados y apartarnos para que seamos limpios por Su Sangre preciosa y abrazar el regalo más lindo, nuestra salvación.

Si negamos que hemos pecado o no los confesamos delante de Su Presencia, estamos mintiendo y nos podemos quedar por fuera de alcanzar la gracia salvadora que hay en Jesucristo.


Hay otros dos puntos que quiero mencionar, uno que los samaritanos sólo aceptaban de la Ley de Moisés, es decir, el Pentateuco, los demás escritos de las Escrituras que tenían del Antiguo Testamento no lo leían generando desconocimiento de Dios, del plan de salvación y de las profecías que anunciaban al Mesías.

Este es un factor relevante porque Jesús le dice a la mujer: 

Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

Juan 4:10

Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos.

Juan 4:22

En otras palabras, Jesús nos enseña que es necesario conocer, escudriñar las Sagradas Escrituras para tener un mayor conocimiento de Dios, de su voluntad y de sus planes, de esta manera podemos acercarnos a Él con plena convicción de fe, con confianza para orar, adorar y servirle.

Cuando no conocemos a Dios estamos adorando a medias. La samaritana representa a esas personas que dicen creer en Dios pero realmente no lo conocen, tienen una fe mezclada con creencias de diferentes religiones y esto hace que sus vidas continúen en pecado, se distancien de Dios y no cumplan su propósito.

El siguiente punto, es resaltar otra obra que hizo Jesús en esta mujer, enfocó su fe en Él como el Mesías que estaban esperando, ya que ella pensaba que el salvador saldría de los samaritanos. Cuando la samaritana comprendió que hablaba con el Señor Jesús, dejó su cántaro, que es tema de otro estudio, y salió a anunciar a otros samaritanos que había hablado con el Salvador y fueron tan convincentes sus palabras que muchas personas llegaron a Jesús y creyeron en Él como el salvador del mundo. Esta mujer fue reconectada con su propósito y fue un canal de bendición para que iniciara un avivamiento en su región.

Sea el Espíritu de Dios dando revelación de Su Palabra a cada vida.

Con amor de Dios,