Menu
Reflexiones

La Acusación Parte I

[pl_row pagelayer-id=»klk80uuvxlidrhz6″ 0=»»][pl_col pagelayer-id=»rdro9y5ivuia74rq» col=»12″][pl_text pagelayer-id=»v2tbz1n7lcggm587″ 0=»»]

Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. 

Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?

 Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel. Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala. 

Zacarías 3:1-4

Cuán importante y necesario es atender las enseñanzas de Dios, entre otras razones, para mantener y disfrutar de una plena e inquebrantable relación con nuestro Creador, la cual nos asegurará una vida en victoria y salvación.

Tenemos claro a la luz de las Sagradas Escrituras, que el enemigo intentará poner toda clase de tropiezos para que no nos acerquemos a Dios y para que no construyamos una sólida relación con Él. Sabe el enemigo que sentencia irrevocable de condenación eterna ha sido proferida por el Altísimo para él y los ángeles que se rebelaron en el cielo, como también sabe que en la medida que el creyente conozca a Dios, le ame, le obedezca y sea lleno de Su Presencia, este creyente tendrá poder sobre el reino caído del maligno y le vencerá.

En un anterior post, abordamos brevemente el tema de la Tentación, hoy anotaremos acerca de otra estrategia implementada por el enemigo para atacar a los hijos de Dios, es la “Acusación”.

La Acusación, es el acto de señalar, atribuir a una persona la responsabilidad de un delito, una falta o una acción reprobable. Mostrar  los efectos o las consecuencias negativas de las acciones de una persona.

Así mismo, la Acusación, en un juicio es una pieza procesal fundamental para emitir una sentencia o absolución debido que la acusación representa las pruebas o evidencias de la falta o delito, en otros términos, representa el argumento legal para iniciar un juicio sobre una persona.

Siguiendo con el contexto de un caso tratado en una sala de un tribunal, es el escenario que encontramos en los primeros versículos del capítulo 3 del libro del profeta Zacarías, observamos a Jehová en el trono como Juez, al sumo sacerdote Josué en representación a la nación de Israel asumiendo la parte del acusado y a satanàs como el acusador o fiscal del caso, usurpando una posiciòn que no le correspondìa estar, debido que a la derecha de la parte acusada debe estar el abogado defensor.

La Biblia nos expresa en Apocalipsis 12:10, que satanás, es el acusador de los hermanos, acción que hace delante de nuestro Dios día y noche. Como quedó igualmente ilustrado en el primer capítulo de Job.

¿Y cuál era la acusación, cuáles eran los argumentos del enemigo que dieron inicio al juicio de la visión del profeta Zacarías? Precisamente los pecados cometidos por Israel, la insistencia de la nación de vivir sin Dios, dedicando sus vidas al paganismo, sus obras eran muy malas en extremo. Esta situación de pecado, lo vemos reflejado en el vestido de Josué, las vestiduras que portaba eran viles, lo cual simboliza una condición de indignidad, impureza, maloliente, muy sucio.

¿Alguna vez nos hemos preguntado cómo se ve una persona que ha cometido pecado y no se ha arrepentido de sus malos actos? Se ve como la Biblia nos lo muestra en este pasaje, los efectos del pecado son como manchas y arrugas en nuestras vestiduras / vidas delante de Dios, Quién es la persona más importante para cada hombre y mujer, su opinión es la que prevalece sobre todo pensamiento, cultura, orden, gobierno.

Retomando el escenario del juicio, el maligno, presentó ante Jehová, un cúmulo de faltas cometidas por la nación de Israel, los acusaba por traidores a la ley de Dios, desleales, inmundos, argumentos por los cuales estaba exigiendo que les dieran una sentencia condenatoria de la misma manera que él fue condenado. La gran diferencia es que satanás no se arrepintió de su rebelión, fue superior el orgullo de su corazón. En cambio la humanidad tiene la oportunidad de salvar su vida, arrepintiéndose, pidiendo perdón por sus pecados, viviendo justa y piadosamente en esta tierra.

El versículo 9, dice Dios:  ¡Y quitaré el pecado en un día! Misericordioso es nuestro Dios, que tiene compasión de su creación, muestra Su fidelidad con los que ha escogido, que en un día puede cambiar la historia y futuro de una persona o pueblo cuando sus pecados son perdonados y liberados de toda acta y decreto de condenación porque el pecado trae consigo muerte y toda una serie de maldiciones que destruyen las vidas.

¿Queremos experimentar días buenos? Pongámonos a cuentas con el Creador, confesemos y pidamos perdón por nuestros pecados porque abogado defensor e intercesor tenemos en las cortes celestiales, Él es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad, su nombre es Jesucristo, Hijo de Dios.

En el siguiente post, continuaremos con esta hermosa y reveladora enseñanza. Sea el Espíritu Santo alumbrando nuestro entendimiento y trayéndonos libertad.

[/pl_text]
[/pl_col]
[/pl_row]

No Comments

    Leave a Reply

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.