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Reflexiones

¿Por qué Camino iremos?

Entonces Mesa rey de Moab era propietario de ganados, y pagaba al rey de Israel cien mil corderos y cien mil carneros con sus vellones. Pero muerto Acab, el rey de Moab se rebeló contra el rey de Israel. Salió entonces de Samaria el rey Joram, y pasó revista a todo Israel.  Y fue y envió a Josafat rey de Judá: El rey de Moab se ha rebelado contra mí: ¿irás tú conmigo a la guerra contra Moab? Y él respondió: Iré, porque yo soy como tú; mi pueblo como tu pueblo, y mis caballos como los tuyos.  Y dijo (Josafat): ¿Por qué camino iremos? Y él (Joram) respondió: Por el camino del desierto de Edom.

2 reyes 3:4

La siguiente enseñanza la abordaré a través de unas preguntas claves que encontramos en esta historia bíblica al igual que sus respuestas. Hasta esta parte de la historia vemos a Josafat rey de Judá, quien fue un hombre temeroso de Dios, sabio, pacífico, hizo un pacto con Joram para que las dos naciones sostuviesen relaciones cordiales.

Por otra parte, vemos a Joram rey de Israel que buscó el apoyo del rey Josafat y rey de Edom para que juntos combatiesen contra Moab ya que esta nación tenía límites con Israel, Judá y Edom, por lo que Moab era considerado un enemigo común y peligroso para sus naciones.

El primer interrogante lo hace Joram, rey de Israel al rey de Judá, Josafat: ¿irás tú conmigo a la guerra contra Moab? Y él (rey Josafat) respondió: Iré, porque yo soy como tú; mi pueblo como tu pueblo, y mis caballos como los tuyos.

Este tipo de situaciones nos sucede a todos, un familiar, una persona cercana acude a nosotros por ayuda cuando se encuentra en problemas pero, ¿qué respuesta deberíamos darle? antes de tomar una decisión lo mejor es consultar a Dios en oración porque cualquier ayuda que brindemos evidentemente nos va a significar un alto o bajo aporte en el sentido emocional, social, económico, espiritual. En el caso de Josafat le representaba ir a una guerra a la que voluntariamente quiso sumarse asumiendo todas las implicaciones que conllevaba su participación.

Creo que cabe la pregunta, ¿hasta dónde estamos dispuestos a acompañar a un familiar / amigo cuando se encuentran en tiempos de crisis o en problemas? Josafat se sumó a librar esta batalla contra Moab, porque le convenía derrotar a este enemigo en común por lo que la decisión de Josafat pudo ser una decisión política por la seguridad nacional de Judá.

Luego, que los tres reyes se pusieron de acuerdo en ir a combatir a Moab, Josafat formula la segunda importante pregunta:

 Y dijo (Josafat): ¿Por qué camino iremos? Y él (Joram) respondió: Por el camino del desierto de Edom.  Salieron, pues, el rey de Israel, el rey de Judá, y el rey de Edom; y como anduvieron rodeando por el desierto siete días de camino, les faltó agua para el ejército, y para las bestias que los seguían.

2 reyes 3:8

Analicemos a quién le pidió consejo Josafat para diseñar un plan de ataque contra su enemigo, le preguntó a Joram, un hombre que no tenía temor ni comunión con Dios, un hombre idólatra dado al paganismo. ¿Qué buen consejo puede darnos una persona que está apartada y no teme a Dios?. Luego los tres jefes militares se prepararon con base a la estrategia que planearon y salieron, sin embargo se les pasó por alto lo más relevante, ellos no le consultaron a Dios, sino que se apoyaron en sus propia opinión.

¡Qué diferente hubiese sido que le hubiesen consultado a Dios cuál camino escoger para ir contra el enemigo!. El consejo de Joram, un hombre desconectado de Dios fue decir: vayamos por el desierto.

Esta respuesta impactó mi espíritu porque un consejo puede introducirnos a un desierto que Dios no nos mandó a transitar, en el entendido que el desierto puede representar una época en nuestras vidas en donde hubo un estancamiento en el crecimiento espiritual, profesional, familiar que nos impide continuar con el avance de nuestras metas también puede significar un retroceso o aplazamiento de nuestros objetivos. Es tan importante escoger con lupa quiénes son nuestros consejeros al igual que examinar cada consejo que recibimos a la luz de la Palabra de Dios. Como podemos apreciar en este pasaje bíblico, un consejo puede cambiar el rumbo de nuestras vidas, nos puede conducir por buen camino o por caminos de destrucción. Debemos preguntarnos si el consejo que recibimos le agrada a Dios o lo desaprueba, buscando la sabiduría de Dios y obedeciéndola nos evitaríamos tantos problemas, sufrimientos y pérdidas en nuestras vidas.

En momentos de pruebas, de angustia, de tribulación, ¿a quién acudimos, quien es nuestro consejero de cabecera? y también preguntarnos ¿la persona que nos habla al oído, ama a Dios?

Así como les sucedió a estos tres reyes que ya se encontraban en el desierto lo cual no era la voluntad de Dios, nos puede suceder a nosotros cuando acudimos a las personas incorrectas para que nos guíen en el caminar del Señor.

¿Con quién me casaré, a dónde me mudaré, en cual universidad estudiaré, cuáles amigos escogeré, qué nombre le pondré a mis hijos, con quién haré negocios, en cuál iglesia me congregaré? Por ejemplo, hay personas que no le dan valor al lugar en donde se congregan porque piensa que en todo lugar está Dios y cualquier líder espiritual estará bien, lo cual no es correcto pensar de esta manera.

La opinión de Joram, llevó a los dos reyes, a sus tropas y animales a un desierto, lo que significa que el propósito de Dios se detuvo, quedó en pausa, ellos no pudieron avanzar sumado a que experimentaron necesidades físicas, les faltó el agua, se fatigaron, se cansaron, ¿pero qué hay en un desierto?

Es posible que algunos de los lectores se encuentren en un desierto y no se hayan dado cuenta, ¿pueden estar experimentando un estancamiento espiritual, económico, profesional? ¿Es necesario identificar si te encuentras en un desierto y saber qué te condujo a este lugar, fue por decisiones propias o alguien bajo engaño te llevó a la situación que estás viviendo?

Por otro lado, al seguir leyendo esta historia en el versículo encontramos lo siguiente:

Entonces Joram, rey de Israel dijo: ¡Ah! que ha llamado Jehová a estos tres reyes para entregarlos en manos de los moabitas.

En otras palabras, la actitud de Joram no ayudaba a resolver la crisis que tenían en el desierto. Cuántas personas reaccionan como Joram cuando están en problemas y con el agravante que el conflicto fue propiciado por ellos mismos porque no consultaron la voluntad de Dios. Personas como Joram no reconocen la responsabilidad de sus decisiones ni acciones. Estas personas una vez están solos en el desierto expresan que Dios los abandonó ni sus familiares y cercanos están con ellos debido a su obstinada voluntad.

Recordemos, el significado de la palabra desierto, en latín “desertus” participio del verbo “deserere”, abandonado u olvidado.

Es una reacción común que las personas cuando están viviendo dificultades originadas por ellos mismos, dicen que Dios los abandonó, los dejó solos, se olvidó de ellos. También fueron las palabras de Nohemí suegra de Rut, al regresar a Belén le dijo a sus amistades:

No me digan más placentera, gozosa lo cual significaba su nombre sino llamadme, Mara, porque en amargura me ha puesto el Todopoderoso.

Rut 1:20

Pero la decisión de Nohemí de irse de Judá para Moab con su esposo y sus dos hijos fue de ellos mismos, no fueron guiados por Dios y pasado 10 años de vivir en Moab, Nohemí perdió a su esposo y sus dos hijos, lo que la llevó a tomar la decisión de regresar a Judá, lo que representó retomar el propósito de Dios, fue restaurada y grandemente bendecida. Nohemí y Rut hacen parte del linaje de nuestro Señor Jesús.

Qué quiero decir hasta esta parte de la lectura, que nosotros a través de nuestras decisiones podemos detener el propósito que Dios tiene con nuestras vidas, y es lo más importante, cuidar nuestra salvación y desarrollar los planes por los cuales fuimos creados.

Ahora se preguntarán ya estamos en el desierto, en una zona que aparentemente no tiene salidas, ¿qué podemos hacer? hagamos lo que se debió hacer desde un inicio, consultar a Dios en oración, leer Su Palabra, pedir consejo a las personas en las que repose el Espíritu de Dios como lo hizo Josafat.

Mas Josafat dijo: ¿No hay aquí profeta de Jehová, para que consultemos a Jehová por medio de él? Y uno de los siervos del rey de Israel respondió y dijo: Aquí está Eliseo hijo de Safat, que servía a Elías.

2 Reyes 3:11 Y Josafat dijo: Este tendrá la palabra de Jehová… Y mientras el tañedor tocaba, la mano de Jehová vino sobre Eliseo, quién dijo: Así ha dicho Jehová: Haced en este valle muchos estanques
2 reyes 3:12 y 3:15Porque Jehová ha dicho así: No veréis viento, ni veréis lluvia; pero este valle será lleno de agua, y beberéis vosotros, y vuestras bestias y vuestros ganados.
2 reyes 3:17 Y esto es cosa ligera en los ojos de Jehová; entregará también a los moabitas en vuestras manos. 19 Y destruiréis toda ciudad fortificada y toda villa hermosa, y talaréis todo buen árbol, cegaréis todas las fuentes de aguas, y destruiréis con piedras toda tierra fértil.
2 reyes 3:18 y 3:19

La respuesta de Dios seguramente no era lo que los reyes esperaban escuchar pero Dios que sabe todo y pesa los corazones de los hombres si sabía lo que estaba haciendo, Dios estaba probando el corazón de estos reyes, les puso una prueba de obediencia y de fe, los mandó a cavar para hacer estanques porque los planes de Dios en muchas ocasiones no tienen sentido para el hombre y menos para el corazón orgulloso.

Dirían estos reyes y sus tropas, que tienen que ver los estanques con la victoria que necesitamos, pero es precisamente, donde Dios confunde a los sabios de este mundo porque de Dios es la victoria.

A nosotros nos corresponde creer, orar con profundidad, quebrantar el corazón porque el corazón altivo Dios lo mira de lejos. Cuando Dios ve el quebrantamiento del corazón del hombre o de la mujer dispuesto a obedecer y con la confianza puesta solamente en Él, entonces el creyente estará listo para recibir su milagro.

Tengamos en cuenta que el consejo revela la llenura del corazón del consejero. El consejo de Joram manifestó lo que había en su corazón, lo cual es lo más difícil para los hombres, quebrantar su voluntad delante de Dios. Jesús nuestro mejor maestro nos enseñó cómo humillarnos delante de Dios Padre, en Mateo 26:38-40:  

Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú… Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.

Mateo 26:38-40

Para terminar, no es necesario estar en un desierto experimentando sentimientos de desamparo, olvido, soledad y múltiples necesidades, ten presente que Jesús está tocando la puerta de tu corazón para entrar en tu vida y nunca más estarás solo ni abandonado.

Dios te invita a salir de ese desierto, quebranta tu voluntad delante de Él y tu desierto lo convertirá en valle, en un lugar donde suceden milagros.

Pedro dijo a Jesús en Juan 6:68:

¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

Juan 6:68

¡Gracias por leer este post, bendiciones en el nombre de mi Señor Jesús!