Menu
Reflexiones

TEN CONFIANZA, LEVÁNTATE, JESÚS TE LLAMA

[pl_row pagelayer-id=»6nh3ojfvzefndv9k» 0=»»][pl_col pagelayer-id=»v72fjv8mjmhnj3z7″ col=»12″][pl_text pagelayer-id=»z08u5kd7gsrykv6i» 0=»»]

Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.

Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!

 Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!

Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama.

Él entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.

Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.

Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.

Marcos 10:46-52

El apóstol Marcos nos relata en su libro en el Capítulo 10 en los versículos 46 al 52 una poderosa experiencia que vivió un hombre llamado Bartimeo cuando expuso su vida ante la presencia de Jesús, nuestro Señor y Salvador.

El apóstol nos proporciona información significativa que nos permite conocer un poco más de la vida de Bartimeo, cuál era su estado espiritual, emocional, física, social entre otras áreas antes de conocer a Jesús. Teniendo en cuenta esta información, menciono tres condiciones de Bartimeo que marcaban o afectaban su vida, era ciego, mendigo y estaba junto al camino.

Adicionalmente, a su limitación física o discapacidad, también tenía una vida sin propósito, estaba marginado de la sociedad, dependiendo de las limosnas de las personas que pasaban por el camino donde él estaba sentado, su existencia no era de interés para los demás.

Pero llegó el día, el gran día para Bartimeo! Él escuchó la voz de la multitud que pasaba con Jesús y preguntó qué estaba ocurriendo y le dijeron, es Jesús de nazareno que está pasando. Comprendo por el relato de esta historia, que Bartimeo en su espíritu conectó su fe con la persona de Jesús, el ungido de Dios como una esperanza para ser sanado y transformado integralmente.

Bartimeo expresa: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! relacionándolo con las profecías dadas muchos años antes por los hombres de Dios quienes dijeron que del linaje de David, descendía el Mesías.

Me impresiona otro aspecto de este relato, mientras Bartimeo clamaba con todo su corazón para que Jesús fijara su mirada en él, muchas personas lo reprendían para que callase, es decir, muchos seguidores del Maestro fueron obstáculo, impedían que Bartimeo recibiera su sanidad entonces me pregunto, ya que esta conducta la seguimos viendo, de qué se trata seguir a Jesús sino mostramos compasión por las almas que nos rodean sobre todo aquellas que tienen una necesidad tan evidente como era este caso, se trataba de un ciego que rogaba por su milagro.

Gracias a Dios, que Su corazón no es como el nuestro, Él es amoroso, misericordioso y generoso, nos ama a todos.

Cuando Jesús escuchó los gritos de Bartimeo, se detuvo y lo mandó a llamar ante Su Presencia y es muy probable que las mismas personas que le impedían que se diese el encuentro entre Jesús y él, fueron quienes lo ayudaron a levantarse y le dieron palabras de ánimo, diciéndole: ten confianza, Jesús te llama.

Porque así es el amor de Dios, dice la Palabra: que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.

Recordamos lo citado en el libro de Hebreos en el capítulo 12:2:

Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.

hebreos 12:2

Entonces, alguno preguntará ¿cómo una persona ciega puede poner los ojos en Jesús? La respuesta es precisamente el siguiente aspecto que abordaremos, se trata en quién ponemos nuestra confianza, en quién se apoya nuestro corazón.

Bartimeo hizo algo que reflejó la resolución que hubo en su corazón al momento de levantarse, él soltó su capa y vino a Jesús. Soltó la capa que señalaba su condición de enfermedad, discapacidad, mendicidad, dependencia y lo que a su vez le representaba protección ante los cambios del clima, la molestia de insectos y animales y decidió recibir el abrigo y amparo del Altísimo. Lo cual nos enseña que para recibir la presencia de Dios debemos dejar ir todo aquello que nos aparta e impide sostener una relación con Él; a veces nos encontramos luchando con pensamientos de derrota, incredulidad, bloqueo que son estorbo para creer en Dios.

Estando Bartimeo ante la Presencia de Jesús, le pregunta: ¿Qué quieres que te haga? Podemos decir, es evidente lo que este hombre necesita es un milagro de sanidad, necesita ser curado de su ceguera sin embargo, Jesús lleva a Bartimeo que haga una declaración de confianza ya que al expresar lo que él necesitaba estaba también reafirmando, yo confío en ti Jesús en que Tú puedes sanarme porque eres el Ungido de Dios.

Lo que nos revela, cuán importante es en donde ponemos nuestra confianza ya que dependerá que suceda nuestro milagro. Nuestra fe debe estar apoyada en una verdad, y solo hay un Camino, una Verdad y una Vida, se llama Jesucristo. 

Dios nos llama a poner nuestra confianza totalmente en Él y en Su Palabra porque nunca nos fallará.

Jesús vio en el corazón de Bartimeo la certeza y la convicción puestas en Él para recibir su milagro, especialmente observó que ya tenía un propósito de vida, el cual era seguirle para Su Gloria y Alabanza.

Finalizo con este pensamiento, Dios quiere y puede obrar milagros en nuestras vidas, la pregunta es, ¿estamos decididos, determinados a entregar nuestras vidas a Jesús y seguirle? o solo lo buscamos porque queremos que resuelva nuestras necesidades sin compromiso de seguir Su Camino?

Espero que la respuesta sea seguir a Jesús con todo el corazón, con todas las fuerzas, con todo nuestro ser y lo que necesitemos nos será añadido.

¡Sean bendecidos!

[/pl_text]
[/pl_col]
[/pl_row]

No Comments

    Leave a Reply

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.